Introducción
La oración es un diálogo con nuestro Padre. Es la forma de hablar con Dios. Una oración no es una lista de peticiones, sino el medio para acercarnos y tener comunión. Cada vez que nos acercamos a orar, debemos tener actitudes de amor, humildad, respeto, temor, arrepentimiento, agradecimiento.
Jesús nos dejó un ejemplo muy claro de cómo orar al Padre. Sus discípulos estaban claros en que una oración se debe aprender. Ellos le pidieron que les “enseñe” a orar (Lucas 11). Jesús de inmediato expuso la siguiente oración: (Mateo 6:9-13)
9 Vosotros, pues, orad de esta manera:
«Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
11 Danos hoy el pan nuestro de cada día.
12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores.