Introducción
En este pasaje vemos cómo el rey David, a pesar de ser un hombre conforme al corazón de Dios, cometió errores en su rol de padre. Muchas veces, los padres pueden pecar de inocentes, confiados o complacientes, lo que puede llevar a consecuencias lamentables en la vida de sus hijos.
La astucia en la Biblia está relacionada con la sabiduría, y Dios nos llama a ser prudentes y entendidos en la crianza. Un padre sabio no solo provee y ama a sus hijos, sino que también los instruye, corrige y supervisa su desarrollo.
A continuación, analizaremos tres aspectos que debemos evitar: