Desarrollo
Cristo y la Resurrección – Juan 11
Muerte de Lázaro
11:1 Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana.
11:2 (María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume, y le enjugó los pies con sus cabellos.)
11:3 Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo.
Reflexión:
Podemos ser amados por Dios, ungir sus pies, vivir momentos íntimos con Él... y aún así pasar por tiempos difíciles. Eso no significa que no seamos amados. El amor de Dios a veces se manifiesta de maneras que no entendemos, porque nuestro punto de vista es limitado.
Pero recuerda las palabras de Jesús:
“¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” (v.40)