Introducción
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Introducción
22 Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
23 Porque si alguno oye la palabra, y no la pone por obra, este tal es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.
24 Porque él se consideró a sí mismo, y se fue, y luego se olvidó qué tal era.
25 Mas el que hubiere mirado atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y perseverado en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en su hecho.
Reflexión sobre el espejo
El que se mira en el espejo se mira a sí mismo y ve su realidad. La mente puede engañar y hacernos pensar que somos de una manera diferente porque así nos sentimos.
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