ZEMAN - ET - MOED
Los tiempos de la tierra y los tiempos del cielo
Presentación dinámica generada automáticamente desde el contenido de la predicación.
Los tiempos de la tierra y los tiempos del cielo
Cristo vino a la tierra en uno de los momentos más oscuros de Israel:
un pueblo esclavizado por Roma, oprimido política, económica y socialmente.
Había angustia, impuestos, injusticia, violencia y corrupción.
Pero Jesús casi nunca habló de Roma.
Casi nunca habló de política.
Casi nunca habló del sistema del mundo.
¿De qué hablaba entonces?
Del Reino.
Del Padre.
De la eternidad.
Del cielo.
Porque Él vivía en otro tiempo.
Los hombres vivían en el tiempo de la tierra.
Jesús caminaba en el tiempo de Dios.
Y por eso dijo:
La pregunta para nosotros hoy es:
¿En qué tiempo estás viviendo tú?
Porque tus conversaciones revelan tu tiempo.
Tus preocupaciones revelan tu tiempo.
Tus miedos revelan tu tiempo.
¿De qué hablas más?
¿Política?
¿Economía?
¿Deporte?
¿Problemas?
¿O de lo que Dios está haciendo?
Jesús lo explicó así:
Juan 4:35
“Vosotros decís: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega.
Pero yo os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.”
Ellos veían el calendario natural.
Jesús veía el calendario del cielo.
Ellos decían: “Todavía no”.
Jesús decía: “Ahora”.
Esa es la diferencia entre los tiempos de la tierra y los tiempos de Dios.
Muchos piensan:
•
Chrónos = tiempo natural
•
Kairós = tiempo espiritual
Pero eso es incompleto.
La Biblia no separa cielo y tierra.
Dios gobierna la tierra a través del tiempo.
El cielo no flota fuera de la historia.
El cielo entra en la historia cuando llega el tiempo.
En hebreo existen tres palabras:
Hebreo
Significado
זְמָן (Zeman)
Tiempo del reloj (aqui el hombre vive lo que Dios decretó)
עֵת (Et)
Momento señalado
מוֹעֵד (Moed)
Tiempo profético establecido por Dios
El Kairós del Nuevo Testamento es el Moed del Antiguo.
Génesis 1:14
“Y dijo Dios: Sean las lumbreras… para señales, para tiempos (moedim), para días y años.”
Las lumbreras fueron creados para marcar los tiempos proféticos de Dios en la tierra.
Un Moed es cuando:
•
Una promesa se activa
•
Una profecía se cumple
•
Un juicio se ejecuta
•
Un reino se manifiesta
Es cuando una decisión eterna entra en el tiempo humano.
Gálatas 4:4
“Cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo…”
Jesús no nació porque María quedó embarazada.
Jesús nació porque el Moed había llegado.
La cruz fue un Moed.
La resurrección fue un Moed.
Pentecostés fue un Moed.
El regreso de Cristo será un Moed.
Nada es aleatorio.
Kýrios en hebreo es:
Adonai – YHWH
Isaías 46:10
“Yo anuncio lo por venir desde el principio…”
Dios no espera el futuro.
El futuro obedece a Dios.
Así funciona la realidad:
Plano
Función
Eternidad (Olam)
Dios decreta
Moed (Kairós)
Dios activa
Zeman (Chrónos)
El hombre lo vive
Primero Dios decreta.
Luego fija un tiempo.
Después se manifiesta en la historia.
Mateo 25:
Cinco vírgenes prudentes.
Cinco insensatas.
Las diez tenían lámparas.
Las diez esperaban al novio.
Las diez creían.
La diferencia no era fe.
Era preparación para el tiempo.
Las insensatas no estaban listas cuando llegó el Moed.
Y cuando llegó…
la puerta se cerró.
No porque Dios fuera malo.
Sino porque el tiempo había pasado.
Muchos creyentes conocen promesas.
Pero no disciernen los tiempos.
Salmo 102:13
La misericordia siempre existió.
Pero el tiempo no.
Jesús sigue diciendo hoy:
“Alzad vuestros ojos…
el tiempo ha llegado.”
Dios no está apurado.
Dios está cumpliendo su calendario.
Y esta iglesia debe decidir:
¿vivirá por el reloj del mundo
o por el Moed del cielo?
Porque cuando el cielo abre un tiempo…
nadie lo puede cerrar.
No vivimos en cualquier época.
No estamos en un tiempo común.
Estamos viviendo un tiempo de preparación.
La Biblia llama a este tiempo:
El tiempo de la novia que se alista para su esposo.
Apocalipsis 19:7
“Porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.”
Eso es un Moed.
En el Antiguo Testamento, cuando Israel regresó del exilio, Dios les habló:
Hageo 1:4
“¿Es para vosotros tiempo de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta?”
Ellos estaban construyendo sus casas.
Pero habían descuidado la casa de Dios.
Eso pasa hoy.
Muchos están edificando:
•
Carreras
•
Negocios
•
Proyectos
•
Sueños personales
Pero Dios dice:
“Este es tiempo de edificar Mi casa.”
La casa de Dios hoy es:
•
La iglesia
•
La comunión
•
La oración
•
El altar
Si quieres vivir en el Moed de Dios,
tienes que poner primero Su casa.
Las diez vírgenes nos muestran algo crucial:
No basta con tener lámpara (salvación).
Hay que tener aceite (vida espiritual).
El aceite representa:
•
Intimidad con Dios
•
•
Espíritu Santo
•
Vida consagrada
El problema de las cinco insensatas no fue pecado.
Fue falta de preparación para el tiempo.
No estaban listas cuando el Moed llegó.
Hoy Dios le dice a la iglesia:
Salmo 133
“Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía…
porque allí envía Jehová bendición y vida eterna.”
¿Dónde se manifiesta el Moed?
En la unidad.
El Espíritu Santo descendió en Pentecostés
cuando estaban juntos y unánimes.
Los tiempos de Dios no se activan en aislamiento.
Se activan en cuerpo.
Jesús dijo:
Mateo 26:41
“Velad y orad, para que no entréis en tentación.”
La iglesia que no ora
no reconoce los tiempos.
Daniel entendió que el tiempo había llegado
porque estaba orando y estudiando la profecía.
El Moed no se discierne por noticias.
Se discierne por oración.
El Espíritu y la Esposa dicen:
“Ven” (Apocalipsis 22:17)
Eso es lenguaje de bodas.
La iglesia no espera una crisis.
La iglesia espera al Esposo.
Por eso:
•
No vive distraída
•
No vive dormida
•
No vive en el mundo
Vive con los ojos en el cielo.
Como dijo Jesús:
“Alzad vuestros ojos…”
La iglesia no está en tiempo de entretenimiento.
No está en tiempo de distracción.
No está en tiempo de tibieza.
Está en:
Tiempo de edificar
Tiempo de prepararse
Tiempo de unirse
Tiempo de orar
Tiempo de esperar al Esposo
Y cuando el Moed llegue…
solo los que se prepararon entrarán a la boda.