¿QUÉ AMAS MÁS?
El corazón dividido
Presentación dinámica generada automáticamente desde el contenido de la predicación.
El corazón dividido
Existen textos bíblicos que revelan una realidad profunda del corazón humano: el amor puede estar dividido.
Salmos 52:3
“Amaste el mal más que el bien, la mentira más que la verdad.”
Juan 3:19
“Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.”
Aquí se revela una verdad clave:
No es que el hombre no ame, sino que ama más aquello que no debe.
Muchos aman a Dios, aman a Cristo, desean la vida eterna.
Pero hay algo que aman más que a Él.
Y esa es la pregunta central:
¿Qué amas más en tu vida?
Mateo 22:37
“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.”
Este mandamiento encierra una exigencia total:
• No es amar parcialmente
• No es amar junto con otras prioridades
• Es amar a Dios por encima de todo
Dios no prohíbe amar otras cosas, pero establece un orden:
Él debe ser el primero, el dueño y Señor de todo.
Lucas 10:41-42
“Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.”
Ambas amaban a Cristo.
Ambas esperaban su llegada.
Pero cuando Él llegó, sus actitudes revelaron su prioridad:
• Marta: enfocada en la apariencia, en servir, en quedar bien
• María: enfocada únicamente en Cristo y su palabra
Principio clave:
Tu actitud frente a Cristo revela lo que más amas.
Muchas veces se cuidan más las apariencias que la atención a la voz de Dios.
Mateo 19:21-22
“Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.”
El joven:
• Amaba la vida eterna
• Buscó a Jesús
• Tenía disciplina desde su juventud
Pero al enfrentarse con la verdad:
Se fue triste
¿Por qué?
Porque había algo que amaba más que a Dios.
Marcos 12:43-44
“De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.”
Dos tipos de entrega:
• Los que dan de lo que sobra
• La que dio todo
Aquí no se trata de dinero, sino de una palabra clave:
El verdadero amor a Dios implica:
• Entrega total
• Sin reservas
• Sin dividir el corazón
Mateo 6:24
“Ninguno puede servir a dos señores.”
Alguien dijo alguna vez, la cuestión no es cuanto le das al Señor, sino cuanto te sobra, pues los fariseos daban lo que les sobraba.
Hechos 9:5-6
“Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús… Señor, ¿qué quieres que yo haga?”
Cuando Saulo tuvo un encuentro real con Cristo:
• Su vida cambió completamente
• Su dirección cambió
• Su voluntad fue rendida
Desde ese momento su vida se resumió en una sola pregunta:
“Señor, ¿qué quieres que haga?”
Esto define al verdadero creyente:
• ¿A dónde quieres que vaya?
• ¿Cómo quieres que viva?
• ¿Qué debo aceptar y qué debo rechazar?
El cristiano debe vivir conforme a su llamado:
• Somos llamados a las bodas del Cordero
• Cristo es Señor de nuestras vidas
• Nos espera una gloria eterna
Apocalipsis 19:7
“Gocémonos y alegrémonos… porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.”
La preparación refleja el amor verdadero.
Deja los otros señores de tu vida.
Pon tu mirada en Cristo.
El único que dio su vida por ti.
Toma la actitud correcta frente a esta verdad:
• Cristo viene por los suyos
• El tiempo es ahora
• La decisión es personal
La pregunta permanece:
¿Estás preparado?
Pero aún más profundo:
¿Qué amas más?