Introducción
La pregunta no es simplemente si un cristiano puede divorciarse y volver a casarse.
La pregunta correcta es: ¿cuál es la voluntad de Dios revelada en las Escrituras respecto al matrimonio?
Porque en el reino de Dios no todo lo que es posible es conveniente, ni todo lo permitido es lo ideal.
1 Corintios 10:23
“Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.”
I. El diseño original de Dios: un pacto, no un contrato
El matrimonio no nace en la ley de Moisés, sino en la creación.
Génesis 2:24
“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.”
Jesús reafirma este diseño:
Mateo 19:6
“Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.”
El matrimonio es un pacto espiritual, no simplemente un acuerdo humano.