Introducción
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Hay dos clases de personas: terrenales y celestiales (1 Corintios 15:47-50).
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Lo terrenal debe transformarse en celestial: lo mortal en inmortalidad, lo corruptible en incorruptible.
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Solo en Cristo se logra esta transformación para heredar el Reino.
I. La Victoria de la Transformación y Glorificación
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Cristo fue la primicia: el primero en resucitar glorificado.
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Nosotros también seremos transformados a su imagen (1 Corintios 15:54-58).
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En ese día, el pecado, la muerte, la ley y la enfermedad ya no tendrán poder sobre nosotros.
Aplicación: ¡Nuestra victoria ya está asegurada en Cristo! ¡Aleluya!
II. Crecer en el Servicio al Señor
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1 Corintios 15:58: "Estad firmes, creciendo en la obra del Señor."
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Ningún servicio es en vano:
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El que madruga a la iglesia
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El que evangeliza
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El que visita a los huérfanos y a las viudas
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