Introducción
Nuestro entendimiento limitado no alcanza a comprender la grandeza de nuestro Dios. Él es el Eterno, Creador de cielo y tierra, el Dios de Abraham, Isaac, y Jacob. A pesar de su inmensidad y poder, Dios se revela al hombre, tan pequeño e insignificante. El profeta Isaías lo describe con palabras inspiradas, y aunque nuestras mentes finitas solo logran captar una pequeña parte de esa grandeza, la bendita palabra de Dios nos permite acercarnos a Su majestad.
El Cielo es mi Trono