Mateo 14:23-36 El intento fallido de Pedro por imitar a su Señor
23 Cuando la hubo despedido, Jesús subió a un cerro, para orar a solas. Al llegar la noche, estaba allí él solo, 24 mientras la barca ya iba bastante lejos de tierra firme. Las olas azotaban la barca, porque tenían el viento en contra. 25 A la madrugada, Jesús fue hacia ellos caminando sobre el agua. 26 Cuando los discípulos lo vieron andar sobre el agua, se asustaron, y gritaron llenos de miedo: ¡Es un fantasma! 27 Pero Jesús les habló, diciéndoles: ¡Calma! ¡Soy yo: no tengan miedo! 28 Entonces Pedro le respondió: Señor, si eres tú, ordena que yo vaya hasta ti sobre el agua. 29 —Ven —dijo Jesús.
Pedro entonces bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua en dirección a Jesús. 30 Pero al notar la fuerza del viento, tuvo miedo; y como comenzaba a hundirse, gritó: ¡Sálvame, Señor! 31 Al momento, Jesús lo tomó de la mano y le dijo: ¡Qué poca fe tienes! ¿Por qué dudaste? 32 En cuanto subieron a la barca, se calmó el viento. 33 Entonces los que estaban en la barca se pusieron de rodillas delante de Jesús, y le dijeron: ¡En verdad tú eres el Hijo de Dios!
El intento fallido de Pedro por imitar a su Señor, el intento de no negarlo, el deseo sincero de dar su vida por él, por Cristo, cuando lo negó lloró amargamente, nadie que no ame a Cristo llora amargamente cuando falla en su intento de seguirle.
Alguien me dijo alguna vez; ¿Por qué volví a pecar, porque fui débil?, me siento indigno y lleno de vergüenza, no quiero ir a la iglesia porque siento mucha vergüenza, y recordaba mis inicios en el evangelio, un joven lleno de muchas debilidades, distracciones y problemas, y de cómo se me hacía muy, pero muy difícil seguir a Cristo, pero seguía ahí, hasta que un día no pude más, me sentía cansado y agotado, avergonzado y lo único que quería era alejarme de Cristo porque tenía mucha vergüenza, y recuerdo una tarde planifique orar de esta manera:
Señor te doy gracias por haberme dejado conocer algo de ti, y por haberme dejado estar en la iglesia, pero no puedo más, no puedo dejar de pecar, por más que intento no puedo, y no quiero seguir fallando, no quiero aparentar, le dije además; el servicio que llevo a cabo, el tocar la guitarra en la alabanza y todo lo que hacía por favor dáselo a alguien que te ame de verdad, el llamado a servir dáselo a uno que sea digno porque yo no lo soy, y empecé a darle una lista de nombre de hermanos que estaban en la iglesia y que eran personas más capaces que yo, y de uno en uno le daba los nombres de los que debían ocupar mi lugar, y mientras lloraba amargamente porque me sentía indigno, el Señor me hablo en mi mente y me dijo: No, yo te escogí a ti, y voy a hacer contigo lo que dije que iba a hacer, y varias de las personas que has nombrado, me dijo, varios de los que has dicho, no los he llamado, porque para ellos yo soy una opción más dentro de muchas opciones, pero para ti soy la única fuente de tu desierto, por eso estas aquí.
No fuimos dignos
No lo buscamos a él, Él Señor nos buscó a nosotros, no lo escogimos a Él, El Señor nos escogió a nosotros, lo vil, lo menospreciado, lo débil, de este mundo ( 1 Corintios 1:28 ), para que quede de manifiesto realmente lo débil de nuestra humanidad y lo grande de su misericordia, lo pecaminosos y lo grande de su gracia.
La necesidad de su Espíritu Santo en nosotros
Pedro dijo; Señor mi vida pondré por ti ( Juan 13:37-38 ), y cuando arrestaban al Señor Pedro salió corriendo, e iba siguiendo al Señor de lejos, pero cuando El espíritu Santo vino con poder sobre ellos en el Pentecostés, entonces ahora si Pedro estuvo dispuesto no solo a ir a la cárcel, sino a morir por causa de su Señor ( Hechos 5:29-31 ), porque ya no pelea en sus propias fuerzas, sino que ahora era en el poder de Dios, cambio completamente, ya no era el mismo, porque déjame decirte algo el que inicio la buena obra será fiel en terminarla, porque no es por vuestras propias fuerzas, sino con su Santo Espíritu, la batalla es del Señor, tu solo persevera, pero ni aún el perseverar podemos atribuirnos a nosotros mismos, porque Pedro ya se fue a pescar cuando Cristo murió, a su vida pasada sin Cristo, y fue Cristo, su Señor mismo quien le fue a buscar, a traerlo de regreso, o sea que nada es de nosotros, sino que todo lo hace Él Señor de Señores y Rey de Reyes. amén.
Gracias por la Gracia
Por fe en Cristo Jesús somos salvos ( Efesios 2:8-9 ), no hicimos nada para merecer su amor y su gracia, su salvación, no hay esfuerzo humano que te haga merecedor del cielo o de su amor, solo la fe en Cristo Jesús salva, libera y transforma, entonces este varón me pregunto, ¿Cómo se si Dios me ha perdonado ya, porque pido perdón, pero me siento culpable?
Mi respuesta es: de la misma manera que nuestras obras no alcanzan para ser salvos, sino que es la fe en Cristo, así mismo cuando nos arrepentimos oramos y pedimos al Padre que perdone nuestros pecados en el nombre de Jesús quien murió por nosotros, entonces nuestros pecados son borrados por fe en Cristo Jesús, es cuestión de creer, de fe, su sangre nos limpia y no lava de toda maldad, para que volvamos a seguirle.
Nuestra nueva vida está ligada a Cristo, de principio a fin, y alejados de él nada somos, él nos salva, él nos limpia, él nos purifica, él nos hace aceptos ante el Padre, él nos prepara, nos da de su Espíritu Santo, y volverá por nosotros, los que hemos creído y esperamos en él.
Para muchos Cristo es una opción más, en medio de muchas otras opciones, para otros Cristo solo es el medio para llegar a sus metas, pero para otros Cristo es la única fuente de vida eterna, abundancia, salud y salvación, es el inicio, la carrera y la meta, es todo.
Solo ve y no peques más, ocupa tu tiempo en cosas santas que te ayuden a fortalecer tu relación con Cristo, se sabio, búscalo todos los días con insistencia, desea ser lleno del Espíritu Santo, y si de repente fallas en tu intento por ser como tu Señor, ve a Él, porque le perteneces, eres suyo, Él sabrá levantarte una vez más.