Ofrendar ESCUELA VACACIONAL

ESCUELA VACACIONAL

Autor: CRISTHIAN BONIFAZ | 2025-07-22 | 81 vistas
ESCUELA VACACIONAL

ESCUELA VACACIONAL


La mejor escuela vacacional

No hay mejor escuela vacacional que un padre enseñando a su hijo habilidades, destrezas y saberes que ha aprendido con el pasar de los años. No hay mejor escuela vacacional que una madre enseñando a sus hijos y compartiendo sutilmente todas sus destrezas, que pueden ser muchas.
Y no hace falta ser un profesor de calidad, sencillamente alguien que desea enseñar y transmitir algo a sus generaciones.

Esto no solo ayuda a aprender nuevas cosas a los jóvenes y niños, sino que afianza lazos de familia, de amor, de comunión, de unidad, y eso es invaluable.


Los padres, primeros maestros

Los padres deben ser los primeros profesores y maestros de sus hijos.
La ausencia de esto hace que tengamos jóvenes sin IDENTIDAD —sí, lo he dicho bien—, jóvenes que no saben qué carrera seguir, que no quieren aprender nada nuevo, que se acostumbran a pasar solo en cosas que los entretienen como el celular, la TV, escuchar música... y así pasan los años.
Estos mismos jóvenes se convertirán en adultos que no hallan paz y gozo en lo que hacen, que estudiaron carreras que no les gustaron, profesionales que trabajan obligados y con mala gana, gente mediocre haciendo cosas solo por la paga, más no porque disfruten lo que saben hacer.


La identidad se forma en casa

Somos los padres los que damos identidad a nuestros hijos, en todo sentido, desde el vientre de la madre, e incluso antes, cuando se conversa en pareja en el matrimonio y se determina tener hijos:

Una vez que la mujer queda embarazada, desde ahí empieza el proceso de formación de los padres hacia los hijos: se les habla, se les deja saber que son deseados y amados, y ese proceso será para toda la vida.

Y es en base a esa identidad que los padres ponemos en la vida de nuestros hijos que debemos escoger las escuelas, colegios y universidades donde estudiarán, dependiendo incluso del pensamiento y la filosofía de cada institución.
Pues no podemos llevar a nuestros hijos a instituciones solo porque sean prestigiosas académicamente, pero carecen de principios bíblicos como la bondad, el respeto, el compañerismo, la igualdad, etc.

No debemos escoger instituciones solo porque quedan cerca, o solo porque ahí van todos sus amigos, o solo porque ahí enseñan la profesión que nosotros siempre quisimos estudiar pero no pudimos y ahora queremos que nuestros hijos estudien.

Debemos tener en cuenta todo lo anterior. La palabra de nuestro Dios nos enseña:

“Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.”
( Deuteronomio 6:7-9 )


LAS EXCUSAS


"No tengo nada que enseñar"

Déjame decirte que es falso. Siempre hay algo que enseñar, y no hay enseñanza pequeña, porque toda enseñanza suma en un momento determinado de la vida de nuestros hijos:

Desde enseñarles a cruzar la calle, a conducirse en la vida, a hablar en público, elegir una buena amistad... hasta habilidades o profesiones como electricidad, mecánica, música, cocina, pastelería, deporte, etc.

Lo más hermoso de enseñar es que uno se obliga y esfuerza a aprender nuevas cosas.
Nadie nace sabiendo todo, y no hay universidad que te enseñe todo. Realmente te toca autoprepararte, ser autodidacta, y así estarás enseñando a tus hijos no solo una destreza nueva, sino una enseñanza mayor:

NO TENER MIEDO A APRENDER COSAS NUEVAS
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” ( Filipenses 4:13 )


"No tengo paciencia para enseñar"

Debes mirar esto como una oportunidad para acercarte más a tus hijos, conocerlos más.
Creo que el arma más poderosa para cambiar el carácter de una persona es el amor, y el amor puro que debemos sentir por nuestros hijos debe llevarnos a cambiar actitudes incorrectas como los gritos, los insultos, la ira, el enojo, etc.

Debes saber que nuestros hijos no estarán con nosotros para siempre.
Algún día se irán de casa. Entonces no pierdas la oportunidad de demostrarles que les amas.

Ten paciencia, no pierdas la paz, más bien enséñales a ser pacientes y muy cuidadosos en las nuevas habilidades que les vas a enseñar.

“Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.
Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.”

( Efesios 4:31-32 )


"No tengo tiempo"

Esta es la excusa menos aceptada.
Cuando decimos que no tenemos tiempo, lo que realmente estamos diciendo es:
“Tengo cosas más importantes que hacer.”

Debemos determinar las prioridades de nuestras vidas y organizar nuestro tiempo en base a ellas.

Estamos llenos de vanidades y acostumbramos a perder el tiempo en cosas que no dan fruto en la familia, por ejemplo:

Esto es lo más desatinado y peligroso a lo que podemos exponer a nuestros hijos.
Los hijos no solo necesitan dinero. Necesitan:

Y estas son cosas que solo los padres pueden dar. Ningún familiar, por cercano que sea, puede sustituir esto.

Padres que se van lejos, que forman otras familias, o que mueren buscando dinero para enviar... eso es vanidad, no tiene sentido.


Un ejemplo real

He visto que las cosas cambian y no todo dura para siempre.
Las oportunidades vienen, pero la falta de principios familiares hace que cada quien tome su propio rumbo.

Como aquella madre de 4 hijos, a la que su esposo abandonó.
Ella fue padre y madre. Estuvo ahí, con faltas, sí, pero fue valiente. Enseñó lo que sabía, llevó a sus hijos a la Palabra de Dios.
Sus hijos estudiaron, fueron profesionales, formaron familias con principios bíblicos.

Ella pudo descansar y alegrarse viendo a sus hijos servir a Dios y ser personas de bien.

“No os dejéis engañar, de Dios nadie se burla;
pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará.”

( Gálatas 6:7 )


LAS CONSECUENCIAS

No hacer esto produce vacíos en la vida de niños y jóvenes:

= Hijos sin IDENTIDAD, jóvenes sin FUERZA DE VOLUNTAD, débiles, fáciles de engañar.
= Una sociedad sin sentido común, sin valores bíblicos, sin temor a Dios.
= Una generación hundida en locura, depravación, libertinaje, vanidad y vicios, porque no saben que fueron creados para cosas grandes.


CONCLUSIÓN

La sociedad en la que vivimos carece de todo esto, y somos nosotros, los padres, los que podemos cambiarlo.

Dios ha puesto esta responsabilidad en mí y en ti.

El camino correcto: Familias a la imagen de Dios.


🎨 Colores:

📖 Biblia:

🖼 Subir imagen:

🔤 Fuente:

1000predicas.com


📖 Hola