Texto Base:
Proverbios 18:22
Método: Inductivo - Deductivo
“El que haya esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová” ( Proverbios 18:22 )
Qué hermoso texto bíblico. Pero quiero iniciar haciendo una pregunta a los esposos:
¿Creen ustedes que han hallado el bien y la bendición de Dios al haber encontrado a sus esposas?
Si la respuesta es sí, ¡gloria a Dios!
Si la respuesta es no, entonces algo está caminando mal.
En el capítulo anterior hablamos de las cualidades del esposo. Hoy hablaremos de las cualidades de la esposa que ama.
Cuando nos casamos estuvimos ilusionados, emocionados, temerosos.
Pero con el tiempo esa ilusión se convierte en:
Ira
Egoísmo
Resentimientos
Críticas
Peleas
Golpes
Amargura
Muerte
Así viven muchos matrimonios hoy. En lugar de llegar a ser una sola carne, quedan marcados emocional, psicológica y hasta físicamente.
Respuesta:
Porque el ser humano desecha el plan divino para hacer sus propios planes.
Es como querer cocinar una receta sin los ingredientes necesarios.
Debemos volver al origen, a Dios, para que Él nos enseñe y nos dé los ingredientes necesarios para formar un matrimonio agradable, feliz y bueno.
La mujer no solo es importante, es vital para el hogar, la familia y la iglesia.
Ejemplo: Si en ICRF quitáramos todas las mujeres, quedaríamos sin el 90% del servicio.
Quiero referirme al fruto que produce la mujer en su esposo, en su casa, en su familia
"El que halla esposa halla el bien" → En hebreo: "Tob"
La palabra Tob (bien) tene varios significados y vamos a verlos de uno en uno:
Amable, atenta, trata bien a su esposo.
Sirve con cariño, sin groserías.
Aunque falten los higos, uvas, olivos, vacas…
Mi gozo está en Jehová.
La mujer sabia lleva alegría al hogar, no amargura ni rencor.
Tranquiliza, no echa leña al fuego.
Es el alivio del esposo en medio de sus problemas.
La mujer necia es indiscreta.
Sirve por gusto, no por obligación.
El esposo no debe abusar de su bondad.
Muchos hombres abusan del dinero o del trabajo de sus esposas.
No hay nada más precioso ni valioso que ella.
El hombre debe levantar el autoestima de su esposa.
Con palabras
Con detalles
Sin comparaciones
Muchos hombres olvidan a la mujer que los acompañó en los momentos más difíciles.
Algunas mujeres han descuidado su presentación.
No se trata de vanidad, sino de lucir hermosa para su marido.
El esposo también debe valorar y respetar la apariencia de su esposa.
No obligarla a usar ropa inapropiada.
En lo íntimo, con temor de Dios, no contra naturaleza, disfrutando mutuamente, pero no haciendo una ciencia de aquello, sino con temor de Dios.
En público, regirse por la Palabra. ( 1 Timoteo 2:9 )
El matrimonio debe compartir más que lo sexual.
Compartir momentos, como cuando eran novios.
Pasar tiempo juntos, hablar, reír, abrazarse.
El esposo no debe vivir solo para el trabajo.
Una madre sabia marca profundamente el alma de sus hijos.
Sus palabras quedan grabadas y producen fruto.