Salmo 150
La forma en la que alabas a Dios demuestra el grado de conocimiento que tienes acerca de Él.
La alabanza a Dios está ligada a la revelación de Dios en la vida del hombre. Cuando Dios se revela al hombre y se da a conocer, esa persona puede alabar a Dios.
Si hasta hoy no has conocido a Dios, su grandeza, su magnificencia y su gran poder, te animo a buscarle y orar por esa revelació en tu vida.
El salmista David nos enseña en el Salmo 150 y en muchos otros salmos, un conocimiento heredado de otros siervos de Dios como los profetas. Sin embargo, también podemos ver un conocimiento personal que Dios le mostró a David y que se convirtió en revelación.
Nosotros también podemos recibir de parte de Dios estos dos tipos de revelaciones. Es necesario tener ambas en nuestras vidas, por eso debemos meditar en la palabra de Dios y estudiar las Escrituras.
Esta revelación comenzó en David desde su niñez ( 1 Samuel 16:12-13 ). En su corazón, Dios encontró agrado, y a ese corazón Dios escogió y llamó. No fue por mérito humano, sino por obra de Dios. Su Espíritu Santo vino a morar en él y le trajo revelación de ese Dios todopoderoso.
Amado hermano, no dejes de orar hasta que el Señor derrame su Espíritu sobre ti y te unja con su presencia.
En el santuario, lugar dedicado y consagrado.
Era un lugar físico dentro del tabernáculo. Como lugar dedicado, también había altares.
Ejemplos de lugares dedicados a Dios:
Abraham exigía altares ( Génesis 12:7-8 ).
El tabernáculo de Moisés ( Éxodo 17:15 ).
El tabernáculo de David ( Salmos 132:3-5 , Hechos 15:16-17 ).
Hoy, nosotros somos el santuario (templo del Espíritu Santo) - 1 Corintios 6:19 , Juan 4:23-24 , Mateo 8:20 .
Nota importante: Cuando Pedro quiso levantar una enramada (tabernáculo) para Jesús, Moisés y Elías, no se le permitió. Esto enseñaba que el tabernáculo no debía considerarse solo un lugar físico ( Lucas 9:33 ).
Componentes de un santuario que le agradan a Dios:
Jesús: Dios, obediencia, humildad ( Juan 6:38 ).
Moisés: Fidelidad, mansedumbre ( Números 12:3-7 ).
Elías: Decisión ( 1 Reyes 18:21 ).
Debemos alabar a Dios por sus proezas. Lo que Él ha hecho y nadie más ha podido hacer. Sus milagros, prodigios y maravillas.
Proezas de Dios:
La creación ( Salmos 8:3-5 ).
La liberación del pueblo de Dios ( Jeremías 32:21 ).
Dios nos ha dado libertad del poder del pecado y de Satanás. Nos ha hecho libres por su gracia ( Gálatas 5:1 ).
A Dios se le alaba con la misma magnitud con que Él hace sus obras ( Salmos 48:10 ).
David nos enseña que la manera en que alabemos a Dios debe reflejar el grado de conocimiento que tenemos de Él. Este principio también es visible en cómo los países reciben a sus gobernantes: a mayor poder, mayor o mejor es el trato.
Aplicación: Si así recibimos a hombres con autoridad terrenal, cuánto más debemos recibir al Dios vivo y verdadero.
En los versículos 3 al 5 del Salmo 150, se nos enseñan los instrumentos con los cuales debemos alabar a Dios:
Con el toque del Shofar: Representa estar atentos.
Usado en la antigüedad para convocar a la oración y anunciar la presencia de Dios ( Josué 6:4 , 1 Samuel 13:3 ).
Con salterio y arpa (cuerdas): Representa la adoración en armonía.
Estos instrumentos eran usados en tiempos de David para acompañar la alabanza a Dios ( 1 Samuel 16:23 , Salmo 33:2).
Con pandero y danza: Representa el gozo.
Los panderos y las danzas eran símbolos de alegría y gozo en la adoración ( Éxodo 15:20 , Salmo 149:3).
Con cuerdas y flautas: Representa la pureza.
Los instrumentos de cuerdas como el arpa y las flautas se usaban para expresar la pureza de corazón (Salmo 92:3).
Con címbalos resonantes: Representa la fuerza.
Los címbalos resonantes, como el gong, simbolizan la fuerza de la alabanza (Salmo 150:5).
Con címbalos vibrantes: Representa la insistencia.
Los címbalos vibrantes, por su sonido insistente, simbolizan la perseverancia en la alabanza (Salmo 150:5).
Y todos estos instrumentos simbolizan algo en nuestras vidas, y tambien los podemos usar fisicamente, pero si no vienen acompañados de una buena actidud de adoradores entonces solo será ruido, por tanto dejemos que el Espíritu Santo nos guie a alabar al Padre como él espera ser alabado.