“Engañosa es la gracia y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehová, esa será alabada” — Proverbios 31:30
Enamorarse no es solo un sentimiento, es una decisión espiritual que puede acercarte o alejarte del propósito de Dios.
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.”
“El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.”
Cuando compras un auto:
No lo eliges solo por el color.
Revisas el motor, el consumo, los frenos.
Investigas, preguntas.
Nadie compra un auto solo porque “le gustó”, ¿por qué entonces elegir a alguien solo por emoción o apariencia?
Aplicación
La atracción es normal, pero el carácter es determinante.
Lo que te enamora rápido, también puede romperte rápido.
“¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?”
“No os unáis en yugo desigual…”
Uno quiere compromiso, el otro diversión.
Uno busca propósito, el otro solo emociones.
Uno quiere construir, el otro huir de responsabilidades.
Aplicación
El amor no es solo “querer”, es caminar en la misma dirección.
No es falta de amor, es falta de sincronía.
A veces no es mala persona, solo no es el momento ni la persona correcta.
“Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla…”
“Huid de la fornicación…”
“Yo honraré a los que me honran…”
El desorden emocional confunde.
El desorden espiritual debilita.
El desorden moral roba la bendición.
Aplicación
Dios no está en contra del amor, está en contra del daño.
El compromiso trae cobertura.
La obediencia no quita placer, lo protege.
“Nuevas son cada mañana…”
“Si alguno está en Cristo, nueva criatura es…”
Salmo 147:3
“Él sana a los quebrantados de corazón…”
Aplicación pastoral
Dios restaura lo que otros descartaron.
Dios sana lo que el amor humano rompió.
Dios guía a quien se rinde y aprende.
Tu pasado no define tu futuro cuando Dios está al mando.
Hemos hablado de no enamorarnos a primera vista,
de no caminar en etapas distintas,
de honrar a Dios con nuestra vida y nuestras decisiones,
pero nada de esto es posible sin Cristo en el corazón.
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”
“Nosotros le amamos a Él, porque Él nos amó primero.”
Tal vez alguien aquí ha amado mal,
ha tomado decisiones desde la herida,
desde la soledad, desde el vacío…
pero hoy Dios te dice:
“He aquí yo hago cosa nueva…”
Cuando Cristo entra al corazón, aprendemos a amar correctamente.
Si hoy reconoces que:
Has buscado amor sin Dios,
Has amado desde el desorden,
O simplemente necesitas comenzar de nuevo,
Hoy es el día. Cristo quiere entrar a tu corazón.
“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo…”
(ora conmigo y pídele a Dios esto)
Señor Jesús,
hoy reconozco que te necesito.
He buscado amor lejos de Ti
y he tomado decisiones sin tu dirección.Hoy me arrepiento de mis pecados,
te entrego mi corazón,
mi pasado, mis heridas
y mi manera de amar.Creo que moriste en la cruz por mí
y que resucitaste para darme vida nueva.Hoy te recibo como mi Señor y mi Salvador,
te abro la puerta de mi corazón
y declaro que Tú eres mi nuevo inicio.Enséñame a amar como Tú amas,
a decidir con sabiduría
y a honrarte con mi vida.En el nombre de Jesús,
amén.
“Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor…”
Hoy no solo aprendiste de quién enamorarte,
hoy aprendiste quién debe gobernar tu corazón.