La unción, la luz permanente y la provisión para el cristiano de los últimos tiempos
“Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.”
1 Juan 2:20
El aceite tenía usos sagrados específicos, nunca comunes ni decorativos.
“Y mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas, para el alumbrado, para hacer arder las lámparas continuamente.”
Éxodo 27:20
Propósito:
Mantener la luz encendida sin interrupción.
Alumbrar el Lugar Santo.
Principio espiritual:
Sin aceite no hay luz.
Sin unción no hay testimonio.
“Vosotros sois la luz del mundo.”
Mateo 5:14
“Entonces tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza.”
Éxodo 29:7
El aceite se usaba para:
Consagrar sacerdotes
Apartar objetos sagrados
Señalar lo que pertenecía a Dios
“No toquéis, dijo, a mis ungidos.”
Salmos 105:15
Hoy, el cristiano es:
“Real sacerdocio.”
1 Pedro 2:9
La unción no es emoción; es habilitación divina para servir a Dios.
“El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová.”
Isaías 61:1
El aceite en el tabernáculo apunta proféticamente a la obra del Espíritu Santo en la vida del creyente.
“Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite.”
Mateo 25:3
Todas tenían:
Lámparas
Apariencia
Esperanza de bodas
Pero solo algunas tenían aceite suficiente.
Principio central:
El aceite representa la relación personal y constante con el Espíritu Santo.
“Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora.”
Mateo 25:13
El aceite no se improvisa a última hora.
No era la lámpara
No era la vestimenta
Era la llenura interior
La unción no se presta, no se compra, no se hereda.
“Cada uno llevará su propia carga.”
Gálatas 6:5
“¿Qué tienes en casa? Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite.”
2 Reyes 4:2
Dios no pide lo que no tenemos; pide lo que sí tenemos.
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta.”
Filipenses 4:19
El aceite pequeño se convierte en provisión abundante cuando se pone en las manos de Dios.
“Pide para ti vasijas prestadas… no pocas.”
2 Reyes 4:3
Principio espiritual:
La provisión de Dios está limitada por la disponibilidad del hombre.
“Sed llenos del Espíritu.”
Efesios 5:18
Mientras haya vasijas, hay aceite.
“Entonces el aceite cesó.”
2 Reyes 4:6
Dios nunca se queda sin aceite; el problema es cuando el creyente deja de estar disponible.
El aceite representa:
La unción del Espíritu Santo
La presencia constante de Dios
La capacidad de alumbrar en medio de tinieblas
La provisión sobrenatural para tiempos difíciles
“No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu.”
Zacarías 4:6
Un cristiano lleno de aceite:
Mantiene su lámpara encendida diariamente
Cultiva una relación viva con el Espíritu Santo
Está preparado para la venida del Señor
Vive confiando en la provisión sobrenatural de Dios
“El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.”
Juan 7:38
En los últimos tiempos no bastará con apariencia espiritual.
El cristiano debe estar lleno de aceite:
unción verdadera, luz constante y provisión.