¿Cuántos aquí creen que la familia es una base importante?
Hoy hablaremos de la comunión familiar y de cómo proteger nuestro ‘viñedo’.
Idea clave: Primero Dios → Familia → Iglesia.
Dios creó primero a Adán y Eva, y luego vino la familia. La iglesia vino después.
Si descuidamos nuestra familia, ¿qué pasará con la iglesia o la sociedad?
Texto bíblico:
Cantares 2:15
"Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas; pues nuestras viñas están en cierne."
Nuestro viñedo familiar está en cierne, y debemos protegerlo desde temprano.
Las zorras son esas cosas que parecen inofensivas, pero roban tiempo y comunión familiar.
A veces, una actividad, una amistad o un hobby que parece inofensivo, termina quitando tiempo a la familia y a Dios.
¿Alguno ha sentido que algo le roba tiempo con su familia?
Cualidades del zorro: astucia, inteligencia, agilidad, independencia… y si no se controlan, se vuelven plaga.
Lista de “zorras” comunes:
Exceso de trabajo
Noviazgos prematuros en los jóvenes
Mal carácter o irascibilidad
Afanarse por cualquier cosa
Egoísmo
Servicio desmedido en la iglesia
Todo aquello que nos aleje de Dios y de la familia puede ser un zorro destruyendo nuestro viñedo.
Cantares 1:6
"Me obligaron mis hermanos a cuidar otros viñedos; descuidé el mío."
A veces ponemos nuestra energía en la vida de otros o en cosas externas y descuidamos nuestro propio matrimonio, hijos y comunión con Dios.
Ejemplo“Padres que trabajan sin descanso y descuidan el tiempo con los hijos, aunque tengan buenas intenciones, están descuidando su viñedo”.
Las personas que pasan mucho tiempo aconsejando a otros, pero a sus familias no hay quien los aconseje, esto es un desorden.
A menudo escucho a personas con el deseo de ir a predicar la palabra de Dios a otros paises, pero sus propios hijos todavia no estan firmes en Cristo, aqui es donde se cumple Cantares 1:6 .
Dios quiere familias restauradas, unidas y buscándolo de todo corazón.
Hijos que ven la obra de Dios en sus familias glorifican a Dios y lo siguen.
¿Queremos que nuestros hijos glorifiquen a Dios?, entonces hagamos que lo hagan empezando desde nuestros hogares, al ver familias firmes, familias de fe, familias de oración, familias de amor, puestos sus ojos en Cristo Jesús.
La comunión familiar es parte de nuestra adoración y obediencia.
Prioriza tiempo con Dios y con tu familia.
Identifica las “zorras” que te roban tiempo y establece límites, a las zorras no se las evangeliza, se las saca, de la misma forma que a los demonios no se los evangeliza, se los tiene que sacar de la casa.
Recuerda: la familia es la base; si se destruye, todo lo demás se ve afectado.
Enseña a tus hijos a valorar la familia y a glorificar a Dios desde casa.
Invitación: "Hoy te pregunto, ¿qué zorra está destruyendo tu viñedo?”
Exhortación: Protege tu matrimonio, tu relación con los hijos y tu comunión con Dios.
“Que Dios restaure y fortalezca tu familia, y que tu viñedo crezca sano y fructífero”.