Ofrendar ¿VOLVER A CASARSE?

¿VOLVER A CASARSE?

Autor: CRISTHIAN BONIFAZ | 2026-04-23 | 120 vistas
¿VOLVER A CASARSE?

Matrimonio, divorcio y nuevo matrimonio

¿Puede un cristiano divorciarse y volver a casarse?


Introducción

La pregunta no es simplemente si un cristiano puede divorciarse y volver a casarse.
La pregunta correcta es: ¿cuál es la voluntad de Dios revelada en las Escrituras respecto al matrimonio?

Porque en el reino de Dios no todo lo que es posible es conveniente, ni todo lo permitido es lo ideal.

1 Corintios 10:23
“Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.”


I. El diseño original de Dios: un pacto, no un contrato

El matrimonio no nace en la ley de Moisés, sino en la creación.

Génesis 2:24
“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.”

Jesús reafirma este diseño:

Mateo 19:6
“Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.”

El matrimonio es un pacto espiritual, no simplemente un acuerdo humano.
Romper ese pacto no es solo un acto legal, es una fractura espiritual.


II. El divorcio: una concesión, no el ideal

Jesús aborda directamente el tema del divorcio:

Mateo 19:7-8
“Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así.”

Aquí hay una verdad clave:

El divorcio no refleja el corazón de Dios, sino la dureza del corazón humano.

Dios no diseñó el divorcio; lo toleró en un contexto de pecado.


III. Las excepciones bíblicas: cuando el pacto es quebrantado

Jesús menciona una excepción:

Mateo 19:9
“…salvo por causa de fornicación…”

El adulterio rompe la fidelidad del pacto. No obliga al divorcio, pero lo permite.

Pablo añade otra situación:

1 Corintios 7:15
“Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre…”

Cuando un incrédulo abandona el matrimonio, el creyente no queda esclavizado a esa unión.

También está la realidad de la muerte:

Romanos 7:2
“La mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive; pero si el marido muere, queda libre…”

La muerte disuelve el pacto matrimonial.


IV. No estamos bajo la ley de Moisés, sino bajo la gracia

Es importante entender el marco espiritual.

No vivimos bajo la ley mosaica, sino bajo el pacto de la fe.

Romanos 6:14
“…no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.”

Abraham, como padre de la fe, experimentó una nueva etapa después de la muerte de su esposa.

Génesis 25:1
“Abraham tomó otra mujer…”

Esto muestra que el nuevo matrimonio después de la muerte no contradice la voluntad de Dios.


V. La enseñanza apostólica: la intención pastoral de Pablo

Pablo no solo establece normas, revela el corazón pastoral de Dios.

1 Timoteo 5:14
“Quiero, pues, que las viudas jóvenes se casen…”

¿Por qué?

“…que críen hijos, que gobiernen su casa, que no den al adversario ninguna ocasión de maledicencia.”

La intención no es simplemente permitir el matrimonio, sino proteger a la persona del lazo del enemigo.

También establece un principio de madurez:

1 Timoteo 5:9
“Sea puesta en la lista solo la viuda… que no sea menor de sesenta años…”

Aquí se distingue entre etapas de vida:

Pablo entiende la naturaleza humana y las batallas espirituales.


VI. El principio central: evitar que el enemigo gane ventaja

El enfoque no es solo legal, es espiritual.

2 Corintios 2:11
“Para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros…”

Cuando se trata de divorcio y nuevo matrimonio, el peligro no es solo la ruptura, sino:

El enemigo opera en las grietas del corazón herido.

Por eso Pablo no habla solo de lo permitido, sino de lo conveniente para preservar la vida espiritual.


VII. Equilibrio bíblico: verdad y gracia

La Biblia no trivializa el divorcio, pero tampoco condena sin esperanza.

Jesús confronta el pecado, pero también restaura al caído.

Juan 8:11
“…ni yo te condeno; vete, y no peques más.”

La Iglesia debe sostener dos verdades al mismo tiempo:


Conclusión

¿Puede un cristiano divorciarse y volver a casarse?

En ciertos casos, la Escritura lo permite.
Pero el punto más profundo no es el permiso, sino el propósito.

Dios no está buscando solo resolver situaciones legales, sino formar vidas espiritualmente sanas.

El matrimonio sigue siendo un diseño sagrado.
El divorcio sigue siendo una consecuencia de la dureza del corazón.
Y el nuevo matrimonio, en ciertos contextos, puede ser una provisión de gracia.


Llamado Final

Cada caso debe ser tratado con temor de Dios, no con ligereza.

Proverbios 4:23
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón…”

Porque al final, más que una decisión externa, esto es un asunto del corazón delante de Dios.


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🔤 Fuente:

1000predicas.com


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