“Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias...”
— Epístola a los Romanos 1:21-25
La Biblia no solo nos muestra hombres pecando individualmente.
Nos muestra el deterioro progresivo de la raza humana cuando se aleja de Dios.
El pecado no se quedó detenido en Adán.
Fue avanzando:
Hoy vemos una humanidad:
La Escritura revela que el hombre, cuando abandona a Dios, no evoluciona espiritualmente… se degrada.
Las 7 caídas muestran el descenso del hombre:
Pero la Biblia no termina con la caída del hombre…
Termina con Cristo restaurando todas las cosas.
Romanos 1:21 dice que el hombre conoció a Dios, pero no quiso adorarle ni darle gracias. Solo para iniciar, empecemos por aquí: entendamos que cuando dejamos de hacer estas dos cosas, entonces ahí empieza la caída.
Estamos aquí para honrar a Dios, el Creador de todas las cosas, y a su Hijo Jesucristo, aquel que murió y resucitó por nuestros pecados. Vivamos entonces agradecidos por su amor y misericordia, no solo por lo que nos da ahora, sino por lo que ya nos dio desde el inicio de la creación.
Las caídas del hombre empiezan por aquí:
Génesis
“Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho...?”
— Génesis 3:1
Antes del pecado:
Pero Satanás sembró duda.
El primer ataque del enemigo fue contra la Palabra de Dios.
La caída comenzó:
“Y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.”
— Génesis 3:10
El hombre fue creado para depender de Dios, pero quiso autonomía espiritual.
El pecado prometió libertad, pero produjo esclavitud.
Desde entonces el hombre ya no nace inocente; nace separado de Dios.
Génesis
“Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.”
— Génesis 4:8
Aquí el pecado madura.
Con Adán hubo desobediencia.
Con Caín aparece homicidio.
El pecado nunca permanece pequeño.
Primero entra como pensamiento,
luego como emoción,
después como acción.
Caín permitió:
Dios le advirtió:
“el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.”
— Génesis 4:7
El pecado fue personificado como una bestia esperando dominarlo.
Muchos no han matado físicamente, pero:
Génesis
“Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.”
— Génesis 6:5
Observe el nivel:
La humanidad llegó a una corrupción colectiva.
La violencia se volvió cultura.
“Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia.”
— Génesis 6:11
Cuando una generación normaliza el pecado, el juicio se acerca.
Dios no destruyó la tierra impulsivamente.
La generación había rechazado completamente la luz.
Hoy vivimos días parecidos:
Génesis
“Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre... y hagámonos un nombre...”
— Génesis 11:4
Aquí nace:
No querían exaltar a Dios; querían exaltarse a sí mismos.
Babel representa:
El problema no era la torre; era el corazón.
Hoy el hombre dice:
Pero toda civilización construida sin Dios termina cayendo.
Génesis
La perversión se volvió pública, agresiva y normalizada.
Libro de Ezequiel revela algo profundo:
“He aquí que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad...”
— Ezequiel 16:49
No fue solo inmoralidad sexual.
Fue:
Una sociedad comienza a morir cuando pierde la capacidad de avergonzarse del pecado.
Éxodo
“Estos son tus dioses, oh Israel, que te sacaron de la tierra de Egipto.”
— Éxodo 32:4
Mientras Moisés recibía la ley, el pueblo hizo un becerro.
Esto es más grave:
ya no hablamos de ignorancia pagana.
Israel:
La apostasía comienza cuando el corazón se enfría aunque la religión continúa.
“Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí.”
— Evangelio de Mateo 15:8
Hay iglesias llenas,
pero corazones vacíos.
Personas que conocen doctrina,
pero perdieron intimidad con Dios.
Segunda Epístola a Timoteo
“También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.”
— 2 Timoteo 3:1
Pablo describe la humanidad final:
La última caída no es solo inmoralidad…
es una humanidad que ya no quiere arrepentirse.
Jesús dijo:
“Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.”
— Evangelio de Mateo 24:12
El problema final será:
Aunque hay degeneración humana, la Biblia también muestra que Dios siempre conserva personas fieles:
La oscuridad aumenta, pero Dios sigue llamando personas.
Las 7 caídas muestran el descenso del hombre:
Pero la Biblia no termina con la caída del hombre…
Termina con Cristo restaurando todas las cosas.
“Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.”
— Primera Epístola a los Corintios 15:45
Adán trajo:
Cristo trae:
Tal vez alguien aquí:
Pero Cristo todavía restaura al hombre caído.
“Mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia.”
— Epístola a los Romanos 5:20
Hoy es el día de volver al Padre y al diseño original a través del sacrificio de Cristo Jesús. Dile así:
“Padre celestial, gracias por amarme aun cuando yo me alejo de ti. Señor, hoy vengo a ti; perdona mis pecados y límpiame con la sangre de Cristo Jesús, derramada en ese madero por mí. Dame de tu Santo Espíritu para que me ayude y me gobierne, te lo pido, Señor. Hoy dispongo mi vida y abro mi corazón a ti. Padre, tuyo soy.”