Texto base: Mateo 7:21-23
Jesús advierte que no basta con llamarlo Señor para entrar al Reino de los cielos.
Sólo entrarán los que hacen la voluntad del Padre.
"Señor" (griego Kúrios) significa Amo:
A quien escucho y obedezco.
No cualquiera puede llamar a Jesús "Señor" sinceramente.
Pablo enseña ( 1 Corintios 12:3 ):
"Nadie puede decir: Jesús es el Señor, sino por el Espíritu Santo."
Estas personas en Mateo 7:
Creyeron en Jesús.
Trabajaron en su obra.
Hicieron milagros, profetizaron y echaron demonios.
Sí. Ejemplos: Sansón, David, y otros.
Recibieron el Espíritu, pero en algún punto desobedecieron.
El Espíritu Santo:
Habla, convence, enseña y guía.
Pero no obliga: si endurecemos el corazón, se aparta.
Salmo 51:11 — "No quites de mí tu Santo Espíritu."
Sí, y Jesús lo dice claramente:
Muchos dirán: "Hicimos milagros", pero Jesús les responderá: "No los conozco."
Ser conocidos por su Hijo.
Ser aprobados por Cristo.
Caminar como Cristo caminó:
No buscó su propia gloria.
No despreció a los necesitados.
No priorizó lo terrenal.
No se afanó por riquezas.
Sirvió al Padre hasta la muerte.
Mantuvo comunión constante con el Padre.
Mírate en el espejo de Cristo y pregúntate:
¿La voluntad de quién estoy haciendo?
Se puede ser siervo fiel y terminar siendo infiel.
El siervo malo:
Se descuida pensando que el Señor tarda.
Golpea a sus consiervos.
Se mezcla con los borrachos.
Resultado:
Será castigado y echado donde hay llanto y rechinar de dientes.
Conclusión:
Debemos perseverar hasta el final.
Oración diaria: "Señor, que Cristo se forme en mí."
Aun lo más santo se puede convertir en profano.
Cuando el carácter de Cristo se pierde:
La iglesia se convierte en "cueva de ladrones" ( Mateo 21:12-16 ).
La obra de Dios pierde su propósito.
Aún las cosas sagradas dejan de agradar al Padre.
Clave:
No es solo hacer cosas para Dios.
Es ser como Cristo en el corazón.
No basta con trabajar para Dios, debemos vivir para Dios.
No basta con tener dones, debemos tener el carácter de Cristo.
Perseveremos en hacer la voluntad del Padre, hasta que Cristo sea formado en nosotros.
Amén.