Reconocer la Necesidad de Cambio
Introducción
La humanidad tiene un problema muy serio:
La ley del pecado que habita en nosotros ejerce dominio sobre todo ser humano
(Romanos 7:7-25).
Nadie escapa a esta ley, pues está arraigada en nuestra propia naturaleza
(Salmo 51:5).
Reconocer la necesidad de cambio va más allá de decir "tengo un problema".
Esa necesidad nos debe llevar a:
- Postrarme delante de Dios
- Humillarme delante de Dios
- Arrepentirme delante de Dios
- Buscar un cambio en Dios
Este reconocimiento no nace solo del ser humano, sino que es una obra del Espíritu de Dios
(2 Pedro 3:9). La diferencia es que algunos obedecen ese llamado y otros lo ignoran.
Espacio para completar
Salmo 51:5
“He aquí, en maldad he sido formado,
Y en pecado me concibió ______________.”
Romanos 7:18
“Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el ______________…”
¿Qué sucede luego de reconocer mi necesidad de cambio?
Veamos el ejemplo de Saulo de Tarso (Pablo) en Hechos 9:1-9:
-
Es tumbado al suelo → Dios golpea su orgullo
-
Queda ciego → Necesita depender de otros
-
Escucha una voz → Recibe dirección y corrección
Reflexión:
Cuando Dios trata con nosotros, rompe estructuras internas y nos guía a un nuevo comienzo.
Pregunta clave
¿Por qué debo cambiar, si Dios me ama como soy?
Dios te ama como eres, pero no te dejará como estás.
Su amor incluye corrección, disciplina y transformación
(Juan 16:13-14, Hebreos 12:6).
Ejemplo para pensar:
Si tu hijo miente o roba en secreto, ¿dejarías pasar esa conducta sin corregirlo?
¡Claro que no! Lo corregirías, porque lo amas.
La necesidad del Espíritu Santo
El Espíritu Santo:
-
Glorifica a Cristo
-
Toma lo de Cristo y nos lo enseña
-
Nos guía a vivir como Jesús vivió
Juan 16:13-14
“Cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la ______________…”
¿Qué debemos cambiar?
Muchos piensan que “no están tan mal”, pero la verdad es:
Todos tenemos algo que cambiar.
Actitudes, hábitos, formas de hablar, pensamientos...
La clave es evaluar lo que va en contra de la ley de Dios.
Lección para la casa: Los 10 Mandamientos (Éxodo 20:1-17)
-
Amarás a Dios sobre todas las cosas
-
No tomarás el nombre de Dios en vano
-
Santificarás las fiestas
-
Honrarás a tu padre y a tu madre
-
No matarás
-
No cometerás actos impuros
-
No robarás
-
No mentirás
-
No consentirás pensamientos impuros
-
No codiciarás los bienes ajenos
Reflexión:
Lee Éxodo 20 en tu casa y pídele a Dios que te muestre cuál de estos mandamientos estás ignorando.
¿Cuándo debo cambiar?
¡Ahora!
No lo dejes para mañana.
Cada vez que escuchas la Palabra, Dios está llamando a tu puerta.
2 Corintios 6:2
“...He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de ______________.”
Trabajo práctico personal
Enlista 5 cosas que debes cambiar inmediatamente:
¿Qué debes hacer para cambiar cada una?
¿Por qué no has cambiado aún?
Mi razón es:
Reflexión profunda
“El hijo se tiene que parecer al padre”
Espiritualmente, también es así.
¿Dios es tu Padre?
__Sí __No
¿Te estás pareciendo a Él?
__Sí __ No
Si has respondido no, entonces hay un problema:
Aún no has reconocido tu necesidad de cambio.
Oración para pedir dirección a Cristo
Si deseas que Cristo guíe tu vida y transforme tu corazón,
haz esta oración con fe y sinceridad:
Señor Jesucristo, yo reconozco mi necesidad de ti.
Reconozco que soy humano y tú eres Dios.
Sé que moriste en la cruz por mis pecados.
Hoy abro mi corazón y te entrego mi vida.
Vive en mí, transfórmame, hazme nuevo.
Que tu Espíritu Santo me guíe, me corrija y me dirija.
En el nombre de Jesús, Amén.
Conclusión
Reconocer que necesitamos cambiar es el primer paso,
pero el verdadero fruto se da cuando obedecemos esa convicción y nos rendimos a Dios.
- No lo postergues.
- No lo racionalices.
- ¡Empieza hoy!
