Dios cuida de ti
Salmo 56:8
“Tú has contado mis pasos cuando he huido;
guarda mis lágrimas en tu redoma;
¿no están ellas en tu libro?”
Aquí el salmista David está expresando que Dios no solo ve el sufrimiento, sino que lo registra y lo valora personalmente. La imagen es muy hermosa: como si Dios guardara las lágrimas en un recipiente o las anotara en un libro, y eso demuestra cuán importantes somos para nuestro Padre Celestial, de dejes de orar y regar tus lagrimas delante de Él.
La vida del que nace inicia con lagrimas y termina con lagrimas, pero Dios tiene en su conocimiento cada momento de nuestras vidas, ten paz, ten fe, ten confianza y guarda sus mandamientos.
DIOS NO TE HA DESECHADO
Jesús, cuando anduvo en esta tierra, nunca se peleó con los pecadores, sino más bien con aquellos que impedían que los pecadores se arrepintieran, llenándolos de ritos que los alejaban cada vez más de Dios y de la salvación eterna. Dios no te ha desechado.